Hace 20 años ayudo a emprendedores y pymes a verse (y venderse) mejor.
Soy Maximiliano, diseñador gráfico y desarrollador web. Me gusta ayudar a empresas, comercios y emprendedores a construir su marca y hacerla crecer: identidades que se ven increíbles y plataformas digitales que cumplen objetivos comerciales reales. Desde Concepción del Uruguay, trabajo para toda Argentina y Latinoamérica.
Los inicios
Me recibí de diseñador gráfico en la Universidad Nacional del Litoral, en Santa Fe, en 2001, una carrera que descubrí gracias a mi hermana, hoy también colega, con quien tuve el enorme placer de estudiar esta hermosa carrera: siempre nos potenciamos y nos apoyamos mutuamente. Al terminar, me fui a Buenos Aires en busca de un futuro laboral. Ahí tuve la oportunidad de trabajar en varias empresas y también de forma particular, donde fui aprendiendo a desarrollar mi propio negocio y mi propia marca personal, en casi todos los rubros relacionados con el diseño.
De Buenos Aires a Concepción, hace 20 años
En 2005 dejé Buenos Aires para volver a instalarme en mi querida ciudad de Concepción del Uruguay y hacer pie como diseñador. Al principio costó: había que convencer a pymes, profesionales y emprendedores de que el diseño gráfico (y más adelante las páginas web) no era un gasto, sino lo que iba a potenciar su marca y sus productos.
Elegí hacerlo siempre con toda la seriedad que lo requería, y eso hizo crecer la marca personal: cada compromiso laboral que asumía revalorizaba mi profesión. Nunca dejé de capacitarme, en Buenos Aires y en Concepción, para no quedarme atrás de las nuevas tecnologías. Durante más de 4 años trabajé también como diagramador de publicaciones y periódicos. Ese oficio del papel es la base de mucho de lo que hoy aplico en digital. Y en distintas etapas conté con grandes profesionales trabajando a la par mío.
Veinte años después, esto es lo que dejó ese camino:
Muchos clientes me acompañan desde 2006 de forma ininterrumpida, y hoy son marcas y empresas referentes en la provincia.
Nuestra Filosofía
Creemos en el diseño funcional y la tecnología invisible. Una web debe ser rápida, segura y fácil de usar. Por eso no usamos constructores pesados. Trabajamos con código limpio, bases sólidas y una estética premium donde "menos es más".
- Experiencia integral: Unimos el mundo creativo con el técnico.
- Sin intermediarios: Trato directo en cada etapa del proyecto.
- Orientado a conversión: Cada pixel tiene un objetivo comercial.
Para ser honestos: si buscás el sitio más barato del mercado o una plantilla armada en un día, no somos la opción. Elegimos calidad y tiempo bien invertido antes que velocidad a cualquier costo.